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2719. Lunes, 7 septiembre, 2015

 
Capítulo Dosmilésimo septingentésimo decimonoveno: "Hay que desconfiar de los ingenieros: empiezan por la máquina de coser y terminan con la bomba atómica”. (Marcel Pagnol, 1895 – 1974; novelista francés).

Es curioso eso del low cost (osea-sé bajo coste), empezó poniéndose de moda para viajar en avión y ha acabado por extenderse a un montón de cosas. Lo más gracioso es que se empeñan en vendérnoslo como algo nuevo, moderno y que ha revolucionado la manera de comprar cosas. !Cómo si lo hubieran inventado ellos!

A ver, no quiero ir de listillo ahora, pero eso del low cost ha existido de toda la vida y en todos los sitios del mundomundial por muy remotos o pequeños que sean. Para entenderlo, en todos los pueblosdedios ha habido de siempre señoritasputas, y de toda la vidadedios ha habido señoritasputas de alto standing, que están muy buenas pero valen una pasta, y señoritasputas estándar (osea-sé low cost) que te hacen el mismo servicio, sí, pero que puede tengan 55 años, les falten algún diente y/o porten una plaza de toros por culo, algo que en principio no tiene porqué ser excluyente pero que suele afectar bastante al valor de la transacción.

Pueden ponerle todos los nombres en inglés que quieran para que quede bonito, que lo que é, é.